Por segundo año la Plataforma Córdoba por el Derecho a la Vida convoca un ENCUENTRO POR LA VIDA el 28 de diciembre, festividad de los Santos Inocentes, en memoria de los más inocentes del siglo XXI: los seres humanos concebidos que no llegan a nacer por culpa de una sociedad insolidaria.
Mientras no se derogue la actual Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo, una de las leyes del aborto más radicales del mundo, seguiremos en la calle lanzando un mensaje de solidaridad y justicia.
La actual legislación ha encontrado y encontrará el mayor rechazo popular puesto que: 1- Ha transformado en derecho lo que es un delito -acabar deliberadamente con la vida de un ser humano- hasta ahora solo tolerado en tres supuestos. 2- No aporta ninguna medida de apoyo social a la mujer embarazada con dificultades. 3- Impone una educación sexual basada en el modelo social gubernativo: la ideología de género. 4- Limita la objeción de conciencia.
MARTES 28 DE DICIEMBRE, 20:30 horas PLAZA DEL CRISTO DE LOS FAROLES CONVOCA: PLATAFORMA CÓRDOBA POR EL DERECHO A LA VIDA
¡ Por el derecho a la vida de los no nacidos !
¡ Por el derecho de la mujer a concluir felizmente su embarazo !
¡ Para denunciar el aborto como fracaso social !
¡ Acude con tu vela al Encuentro por la Vida!
Lee los detalles de la convocatoria publicados en la prensa escrita:
El pasado 7 de abril tuvo lugar en Córdoba la conferencia “Ideología de género, nuevos derechos”, llevada a cabo por Patricia Martínez Peroni, psicóloga y profesora de Antropología. Organizada por Acción Familiar, fue todo un éxito de asistencia, llenándose por completo el salón de actos de la Fundación Manuel Castillejo y habilitándose varias salas adyacentes. Debido al interés despertado y a la petición de numerosos amigos que no pudieron asistir, os remito varios enlaces donde se pueden reproducir diferentes momentos de la conferencia.
El pasado 7 de octubre la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa rechazaba el llamado Informe McCafferty, que pretendía hacer del aborto un «derecho», una prestación sanitaria enmarcada dentro de la «salud sexual y reproductiva» de las mujeres. Este informe consideraba que la objeción de conciencia de los médicos obstaculizaba de manera caprichosa «los derechos sexuales y reproductivos» de las mujeres. Los parlamentarios rechazaron con rotundidad los postulados del Informe y aprobaron la Resolución 1763 "Derecho a la objeción de conciencia en la atención médica".
El texto de la citada Resolución es el siguiente: 1. Ninguna persona, hospital o institución será coaccionada, considerada civilmente responsable o discriminada debido a su rechazo a realizar, autorizar, participar o asistir en la práctica de un aborto, la realización de un aborto involuntario o de emergencia, eutanasia o cualquier otro acto que pueda causar la muerte de un feto humano o un embrión, por cualquier razón. 2. La Asamblea Parlamentaria enfatiza la necesidad de afirmar el derecho a la objeción de conciencia junto a la responsabilidad del Estado de asegurar que los pacientes tienen un acceso adecuado a la atención sanitaria prevista por la ley. La Asamblea es consciente de que el ejercicio sin regulación de la objeción de conciencia puede afectar de modo desproporcionado a las mujeres, especialmente a las que tienen bajos niveles de renta o viven en zonas rurales. 3. En la gran mayoría de los Estados miembros del Consejo de Europa, la práctica de la objeción de conciencia está regulada de modo adecuado. Existe un marco legal claro y completo que garantiza que -en el ejercicio de la objeción de conciencia por los profesionales sanitarios- se respetan los intereses y derechos de quienes buscan un acceso a prestaciones sanitarias admitidas por la ley. 4. A la luz de las obligaciones de los Estados miembros de asegurar el acceso a los servicios y prestaciones sanitarias admitidas por la ley y de proteger el derecho a la protección de la salud, así como su obligación de asegurar el respeto al derecho a la libertad ideológica, de conciencia y religión de los profesionales sanitarios, la Asamblea invita a los Estados miembros del Consejo de Europa a desarrollar marcos legales claros y completos que definan y regulen la objeción de conciencia en relación con los servicios médicos y de salud, los cuales: 4.1. garanticen el derecho a la objeción de conciencia en relación con la participación en el procedimiento en cuestión. 4.2. aseguren que los pacientes son informados de cualquier objeción, en un plazo adecuado, así como que son derivados a otro profesional sanitario. 4.3. aseguren que los pacientes reciben tratamiento adecuado, en particular en casos de emergencia.
El comité de expertos que asesoró a la ministra Aído en la elaboración de la Ley del Aborto sabía muy bien lo que hacía. Se transformaría un delito despenalizado en un derecho, con lo que se crearía una demanda que debería ser subsanada por el estado. Paralelamente se promovería una “educación sexual desde la perspectiva de la ideología de género” en todos los ámbitos educativos. De esta forma se corrompería la conciencia de futuros clientes, que asumirían como algo natural la posibilidad de disponer de la vida de otro ser humano molesto.
Conseguidos la demanda y los clientes, faltaba otro elemento fundamental: la mano de obra. Efectivamente, la práctica del aborto ha tenido serias dificultades para encontrar ejecutores (o ejecutoras) mínimamente cualificados. Esto es así porque, contrariamente a lo que cuentan los políticos y partidarios de la cultura de la muerte, el personal sanitario (facultativo o de enfermería) sabe perfectamente que el objetivo de una mal llamada interrupción del embarazo es la muerte de un ser humano. En las facultades se enseña que desde que el óvulo materno se fecunda por un espermatozoide paterno la vida comienza, alcanzando diferentes grados de desarrollo hasta la muerte. En todo ese periodo el ser humano concebido tendrá una identidad única. Es por este conocimiento real por lo que el personal sanitario objeta a la hora de practicar abortos. No se trata de ideología ni de religión, sino de conocimiento y conciencia.
El conocimiento no se puede modificar, puesto que se basa en la realidad objetiva. Es en la conciencia donde, de nuevo, debían actuar los partidarios del aborto para garantizar el éxito de su plan. Para ello los grupos más radicales (Izquierda Unida y Ezquerra Republicana) introdujeron el artículo 8 por el que “la formación de los profesionales de la salud se abordará con perspectiva de género…incluyendo la investigación y la formación en la práctica clínica de la interrupción voluntaria de embarazo”. Al estar en el temario de sus estudios, los futuros sanitarios asumirían el aborto como algo normal. Y mientras esto se lograra a medio plazo, se limitaría al máximo la objeción de conciencia del personal actual.
Aunque algunas universidades católicas, como la de Navarra o el CEU, ya han anunciado que no acatarán la ley, en los medios docentes impera, según D. Rafael Solana, Decano de la Facultad Medicina de Córdoba, un sentimiento de indiferencia. Esto se debe a que en la mayoría de las facultades españolas ya se explican, dentro de la asignatura Ginecología y Obstetricia, los fundamentos teóricos para finalizar un embarazo, aunque solo sea para atender sus posibles complicaciones. Otra cosa es la enseñanza práctica. En la actualidad ésta resulta imposible, puesto que en los hospitales universitarios se aborta en número ínfimo. Deberían concertarse clínicas privadas abortistas para que fueran allí los estudiantes y observaran en grupo -como hacen en otras prácticas- cómo le extraen el hijo a una mujer embarazada. ¿En qué situación quedaría esa mujer cuando algo tan personal y doloroso se expusiera públicamente, aunque sólo fuera a estudiantes?
Mirado desde otro punto de vista, cuando terminan sus estudios los recién graduados no han asistido (ni por supuesto, están mínimamente capacitados para ejecutarlas) a buena parte de las intervenciones quirúrgicas más frecuentes. Este conocimiento y capacitación se adquiere posteriormente y, en el caso de Medicina, en función de la especialización escogida. La orden ministerial que regula los nuevos requisitos de los diferentes planes de estudios elaborados por las universidades para la obtención del Grado en Medicina (BOE del 15/02/2008) solo exige unas competencias mínimas genéricas, cuya prioridad y desarrollo dependen de las propias facultades. Habría que elaborar una nueva orden que incluyera una competencia específica. ¿Y quién puede pretender que no se garantice durante el periodo universitario la asistencia a un parto normal y sí a un aborto?
Está claro que el articulado de la Ley muestra una intención camuflada: modificar poco a poco la percepción que los sanitarios tienen del aborto al estar incluido de forma específica y prioritaria en el temario. Ante esto, ¿cuál debe ser la respuesta? Desde mi punto de vista la solución nos la da la propia regulación académica. En el anexo a la orden ministerial antes citada sobre las competencias que los estudiantes de Medicina deben conseguir se especifica: “Conocer los fundamentos de la ética médica. Bioética. Resolver conflictos éticos”. Estas competencias no se alcanzarán de forma transversal, afectando a todas las asignaturas, sino que se concretarán en un temario que, al menos en Córdoba, se incluirá dentro de una asignatura más amplia: Medicina Legal y Ética.
Si existe una buena base en el conocimiento de ética y bioética la conciencia permanecerá intacta. Exijamos una enseñanza de calidad que profundice en estos aspectos y el aborto se estudiará en breve dentro de la asignatura Historia de la Medicina, como algo superado y pretérito, propio de una sociedad descreída e insolidaria.
Julio M. Ortega CarpioOtorrinolaringólogo. Profesor Asociado U.C.O.
Publicamos a continuación la N0ta de Prensa que la Asociación Nacional para la Defensa del Derecho de Objección de Conciencia (ANDOC) ha remitido a los medios de comunicación a raiz del anuncio, por parte del Gobierno, de la próxima elaboración de una ley que regule "los cuidados paliativos de los enfermos terminales".
Nota de Prensa sobre Ley de Eutanasia que anuncia el Gobierno
La unica información de momento que disponemos es la transferida por la comparecencia del portavoz del gobierno, no habiendo borrador ni propuesta conocida, y en base a la única experiencia que es la Ley Andaluza de Muerte Digna, comunidad donde el Gobierno ha venido experimentando sus proyectos, podemos afirmar que:
1º El Comunicado es Propuesta electoralista con el fin de abrir un nuevo frente de debate y división, en una campaña propagandista dentro de la dialéctica de manual que el presidente de gobierno acostumbra.
2º Si, como dicen, no quieren hacer ni una ley de despenalización de la eutanasia y del suicidio asistido (ambas en el Codigo Penal), carece de sentido y es innecesario regular unos derechos y actos médicos que están perfectamente contemplados en la Ley de Autonomía del Paciente, las leyes sobre voluntades anticipadas, los códigos deontológicos y la ley general de Sanidad. Además, recuerda la reciente Resolución del Consejo de Europa.
3º Los médicos no lo quieren, porque les arrebata el derecho a la objeción de conciencia y porque daría un golpe de gracia a la relación médico paciente y llevaría a una medicina aun más defensiva.
4º Lo que sí es una demanda social es el derecho a unos cuidados paliativos de calidad (que nada tienen que ver con la eutanasia ni el suicidio asistido); con una dotación presupuestaria suficiente y con médicos y otros profesionales especializados en el tema. Pues la sociedad demanda una vida digna, y paliativos profesionalizados. Cuando eso no se puede garantizar -dada la evidente falta de recursos que a estas materias dedica el gobierno de España- se fomentan leyes sin contenido asistencial, como la que ahora se propone.
La Comisión Coordinadora de la Plataforma, después de mucho tiempo sin reunirse, lo hizo ayer, 25 de noviembre, para tratar entre otras cosas, de la posibilidad de organizar un Encuentro por la vida el día 28 de diciembre, en la Plaza del Cristo de los Faroles, igual que el año pasado. Tras debatir la conveniencia de organizar tal Encuentro, cuyo fin principal sería recordar a los niños que tendrían que nacer, pero que también serviría para demostrar que la Plataforma sigue "viva" tras la aprobación de la nueva Ley del Aborto, se tomó el acuerdo de convocar a todas las asociaciones y movimientos adheridos a la plataforma a una Asamblea General a celebrar el próximo martes dia 30 noviembre, en la fundación Miguel Castillejo, a las 19:30 h, para tratar el siguiente único asunto:
- Conveniencia de organizar un Encuentro por la Vida el 28 de diciembre, institucionalizando el recuerdo a esos inocentes que no llegan a nacer.
Esperamos contar el martes con vuestra asistencia. Desde la Comisión, creemos que mientras esté vigente la actual Ley del aborto, nuestra Plataforma tiene que seguir recordando y defendiendo la vida del nacido ante la sociedad cordobesa. Un abrazo,
Por la Comisión: Maria José de Francisco, Manoli Padilla, Federico Die, Miguel Ángel Sánchez Vargas, Antonio García Uceda, Amelia López, Antonio Barcelona y Miguel Angel Parra
Misión cumplida. Nosotros queríamos poner nuestro granito de arena y lo pusimos yendo a Sevilla el 23 de octubre. Ese día concluía el IX Congreso de la Federación Internacional de Profesionales del Aborto y la Contracepción, declarado de “salud pública” y de “interés científico”, que ha contado con soporte institucional, ya que ha sido patrocinado por el Ayuntamiento de Sevilla y la Junta de Andalucía. En realidad, ha sido una reunión para intercambiar experiencias y hablar sobre nuevas técnicas para exterminar niños antes de nacer. Todo ello, apoyándose en que quieren hacer abortos “más seguros” para ayudar a la mujer que decide no traer su hijo al mundo. Los que defendemos la vida, a la mujer y la maternidad también nos reunimos en Sevilla, frente al hotel en el que se celebraba aquello que alguien calificó como “aquelarre de abortistas”. Estuvimos alrededor de 10.000 personas. Desde Córdoba, Fuente Palmera y La Rambla, en autobús (otros en tren y coches particulares), cincuenta y cinco cordobeses defensores de la vida nos desplazamos hasta allí para asistir a una concentración en protesta por la celebración de dicho “congreso”. Algunos de los que hemos asistido somos miembros de Derecho a Vivir y de la Plataforma “Córdoba, por el derecho a la vida”, ya que pertenecemos a asociaciones integradas en ella (ADEVIDA, RED MADRE y Adoratrices “FUENTE DE VIDA”) y no podíamos dejar de estar presentes en un acto en el que había que proclamar la vida como el primero de todos los derechos humanos. Tuvimos la oportunidad de escuchar a tres médicos de los auténticos, de los que cumplen su Juramento Hipocrático “No administraré abortivo a mujer alguna”, como dijo el Dr. José Manuel Albiac, profesor especialista en Radiología y Hermano Mayor de una Hermandad sevillana, quien recordó, además, que “El mandamiento de Dios es formal: "No matarás" y “La vida, al mismo tiempo que un don, es una responsabilidad recibida como un "talento" y hay que hacerla fructificar”. Añadió después que “las Hermandades son las primeras en defender la vida” y las animó a “contribuir con nuestras oraciones, a la formación de los jóvenes y a colaborar con fundaciones y asociaciones defensoras de la vida”. La Dra. Gádor Joya, pediatra y portavoz nacional de Derecho a Vivir, afirmó que “los médicos nos dedicamos a salvar vidas y curar y no aceptamos a aquellos que acaban con la vida de seres humanos”. El Dr. Esteban Rodríguez, portavoz de “Ginecólogos por la vida”, con valentía, se identificó como “un profesional de la salud de la mujer y no de la contracepción y la muerte” e “intolerante y radical, como la mayoría de los médicos, con la idea de considerar que un hijo antes de nacer no es un ser humano, con el maltrato a la mujer, con los que se enriquecen con el sufrimiento ajeno y con la negación de los derechos humanos” y añadió: ”Y con la defensa de la verdad, porque en un aborto siempre hay un ser humano que muere, otro que mata y otro, la mujer, que sufre las consecuencias”. La canción de J.L. Perales “Que canten los niños” que acompañamos con nuestras voces, a todos nos puso un nudo en la garganta cuando decíamos “yo canto para que me dejen vivir” o “que canten por esos que no cantarán porque han apagado su voz”. El 23 de octubre, Sevilla se convirtió en capital de la vida y los cordobeses que allí estuvimos nos sentimos satisfechos de haber contribuido a ello con nuestra presencia. Además, los que somos cristianos sabemos que la vida es un don de Dios que debemos salvaguardar como el mejor de los tesoros y que sólo Él es el Señor de la vida desde el inicio hasta su término. Por eso, seguiremos estando donde sea necesario para gritar con todas nuestras fuerzas que “Todos tienen derecho a nacer”.
Mª José De Francisco Alcázar. Comisión Coordinadora de la Plataforma “Córdoba, por el derecho a la vida”.