Lo dicen todo, y muy bien, los académicos.
www.diarioya.es
Valentín Abelenda Carrillo.
El Manifiesto de los Académicos o “Manifiesto de Madrid” cumple ahora su primer año y a él están adheridos miembros de las Reales Academias de las más diversas disciplinas, "para pedir a los poderes públicos que, de acuerdo con los principios y derechos de libertad, justicia, igualdad, dignidad y no discriminación proclamados en la Constitución Española, y en la Declaración Universal de Derechos Humanos se inserte después de la primera afirmación del artículo 15 de la Constitución: 'Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral', la siguiente adición 'desde la fecundación a la muerte natural'.
Loa Académicos piden que se promulguen las normas necesarias para que en todos los órdenes se proteja el derecho a nacer, derogando aquéllas que lo violan o lo limitan selectivamente y que se reconozca la personalidad jurídica del 'nasciturus' en todas las fases de su desarrollo, sin olvidar al embrión.
Los más de cien académicos firmantes del manifestó subrayan que "creemos que corresponde a todo ciudadano responsable la defensa sin ambigüedades de este inalienable derecho a la vida, cuyo respeto es el fundamento de la paz”. Por ello, dice, “hacemos un llamamiento a la sociedad en general y a los poderes públicos, para que se cree un marco favorable a su defensa como valor supremo y para que se respete y garantice con los medios debidos". Yo, no tengo nada más que añadir, ya lo dicen todo y muy bien los académicos
domingo, 22 de noviembre de 2009
martes, 17 de noviembre de 2009
CRISTIANISMO Y COHERENCIA EN DEFENSA DE LA VIDA
Desde la Asociación Presencia Cristiana nos remiten el siguiente comunicado:
CRISTIANISMO Y COHERENCIA EN DEFENSA DE LA VIDA
El debate social en torno al aborto no permite que ningún cristiano se quede al margen del mismo. Desde la Asociación Presencia Cristiana queremos posicionarnos sobre este tema compartiendo con Juan Pablo II que “el ser humano debe ser respetado y tratado como persona desde el instante de su concepción y, por eso, a partir de ese mismo momento, se le deben reconocer los derechos de la persona, principalmente el derecho inviolable de todo ser humano inocente a la vida”.
Hace días hemos conocido algunas declaraciones sobre este tema realizadas por D. José Bono, presidente del Congreso, a raíz de sendos desplazamientos a Córdoba y Toledo. El Sr. Bono, que públicamente se ha identificado como católico practicante, ha expresado su deseo de seguir a Cristo y de “buscar juntos respuestas para resolver los problemas que son intolerables en la sociedad actual” (¿se referiría también al aborto?). El Sr. Bono solicitó “el máximo consenso posible y un gran acuerdo” ante la controvertida Ley del aborto. ¿Significa esto que, si en el Parlamento una mayoría vota a favor de ella, es motivo suficiente para convertirla en una buena ley? En absoluto es así. Si sale adelante, será una ley injusta que convertirá en derecho el matar. Nos preguntamos si serán el consenso y el acuerdo lo que tranquilice al Sr. Bono. Nosotros sabemos que las mayorías no siempre tienen razón y que todo lo que es legal no siempre es moral. También, que es conveniente conectar la conciencia con las normas, pero que debe prevalecer aquélla cuando éstas atentan contra la vida humana. “No puede haber dos vidas paralelas”, decía Juan Pablo II.
Nos preocupan también algunas de las afirmaciones que el grupo de Cristianos Socialistas hacen en su Manifiesto crítico con la Ley del aborto, pues entre ellas detectamos contradicciones manifiestas. Piden la protección del feto: “debemos reconocer y defender el bien jurídico constitucionalmente protegido del nasciturus”. Pero defienden la implantación de un plazo para el aborto libre: “en el marco que le otorga la ley, las catorce semanas, debe ser la mujer embarazada la que toma la decisión”. No se puede establecer que la vida del nasciturus debe estar protegida por la ley y, al mismo tiempo, concluir que esta misma vida puede ser suprimida por decisión libre de la madre. Su propuesta de ”buscar un terreno común” capaz de armonizar la decisión de abortar y la necesidad de tutelar el bien jurídico del nasciturus (STC 53/1985) resulta también contradictoria, pues ¿qué terreno común puede argüirse cuando se acepta que un destino posible para el nasciturus es la muerte?
A pesar de las discrepancias que mantenemos con el Sr. Bono y el grupo de Cristianos Socialistas en relación con la reforma de la ley del aborto, confiamos en que su adhesión a Cristo, la coherencia y la valentía les ayuden a anteponer la propia conciencia a la disciplina de partido en un tema nuclear como este. Esperamos que sus buenos propósitos socialistas de defensa de los débiles lleguen también a los niños por nacer. Por el hecho de ser cristianos tienen como modelo a Jesucristo, lo que se traduce en una manera concreta de seguir su programa: el Evangelio, el cual no admite “rebajas” en su exigencia de cuidar a los débiles.
Desde la Asociación Presencia Cristiana, seguiremos opinando sobre la defensa de la vida y manifestando nuestro rechazo al aborto. Tenemos la seguridad de que, tarde o temprano, la VERDAD y el BIEN prevalecerán y que defender la vida y apoyar a la mujer y la maternidad es lo verdaderamente progresista.
El debate social en torno al aborto no permite que ningún cristiano se quede al margen del mismo. Desde la Asociación Presencia Cristiana queremos posicionarnos sobre este tema compartiendo con Juan Pablo II que “el ser humano debe ser respetado y tratado como persona desde el instante de su concepción y, por eso, a partir de ese mismo momento, se le deben reconocer los derechos de la persona, principalmente el derecho inviolable de todo ser humano inocente a la vida”.

Hace días hemos conocido algunas declaraciones sobre este tema realizadas por D. José Bono, presidente del Congreso, a raíz de sendos desplazamientos a Córdoba y Toledo. El Sr. Bono, que públicamente se ha identificado como católico practicante, ha expresado su deseo de seguir a Cristo y de “buscar juntos respuestas para resolver los problemas que son intolerables en la sociedad actual” (¿se referiría también al aborto?). El Sr. Bono solicitó “el máximo consenso posible y un gran acuerdo” ante la controvertida Ley del aborto. ¿Significa esto que, si en el Parlamento una mayoría vota a favor de ella, es motivo suficiente para convertirla en una buena ley? En absoluto es así. Si sale adelante, será una ley injusta que convertirá en derecho el matar. Nos preguntamos si serán el consenso y el acuerdo lo que tranquilice al Sr. Bono. Nosotros sabemos que las mayorías no siempre tienen razón y que todo lo que es legal no siempre es moral. También, que es conveniente conectar la conciencia con las normas, pero que debe prevalecer aquélla cuando éstas atentan contra la vida humana. “No puede haber dos vidas paralelas”, decía Juan Pablo II.
Nos preocupan también algunas de las afirmaciones que el grupo de Cristianos Socialistas hacen en su Manifiesto crítico con la Ley del aborto, pues entre ellas detectamos contradicciones manifiestas. Piden la protección del feto: “debemos reconocer y defender el bien jurídico constitucionalmente protegido del nasciturus”. Pero defienden la implantación de un plazo para el aborto libre: “en el marco que le otorga la ley, las catorce semanas, debe ser la mujer embarazada la que toma la decisión”. No se puede establecer que la vida del nasciturus debe estar protegida por la ley y, al mismo tiempo, concluir que esta misma vida puede ser suprimida por decisión libre de la madre. Su propuesta de ”buscar un terreno común” capaz de armonizar la decisión de abortar y la necesidad de tutelar el bien jurídico del nasciturus (STC 53/1985) resulta también contradictoria, pues ¿qué terreno común puede argüirse cuando se acepta que un destino posible para el nasciturus es la muerte?
A pesar de las discrepancias que mantenemos con el Sr. Bono y el grupo de Cristianos Socialistas en relación con la reforma de la ley del aborto, confiamos en que su adhesión a Cristo, la coherencia y la valentía les ayuden a anteponer la propia conciencia a la disciplina de partido en un tema nuclear como este. Esperamos que sus buenos propósitos socialistas de defensa de los débiles lleguen también a los niños por nacer. Por el hecho de ser cristianos tienen como modelo a Jesucristo, lo que se traduce en una manera concreta de seguir su programa: el Evangelio, el cual no admite “rebajas” en su exigencia de cuidar a los débiles.
Desde la Asociación Presencia Cristiana, seguiremos opinando sobre la defensa de la vida y manifestando nuestro rechazo al aborto. Tenemos la seguridad de que, tarde o temprano, la VERDAD y el BIEN prevalecerán y que defender la vida y apoyar a la mujer y la maternidad es lo verdaderamente progresista.
Vocalía de Medios de Comunicación de la Asociación Presencia Cristiana
Córdoba, 10 de noviembre de 2009
jueves, 12 de noviembre de 2009
Colectivos a favor del aborto reciben casi 8.200 euros en ayudas municipales
ABC.es
A. R. V. CÓRDOBA
Martes , 10-11-09
Seis asociaciones que han hecho campaña en favor de la reforma de la Ley del Aborto, que promueve la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, recibirán financiación del Ayuntamiento para desarrollar sus actividades.
La Junta de Gobierno Local del Consistorio aprobó el pasado viernes el reparto de 22.273 euros entre más de una treintena de asociaciones de mujeres. De la citada cuantía, de la que está dotada la convocatoria de subvenciones de Igualdad, 8.200 euros, es decir, un 37 por ciento del presupuesto, ha ido a parar a colectivos que se han sumado a manifiestos en favor de una nueva regulación de la interrupción voluntaria del embarazo.
En el listado de las organizaciones subvencionadas están la Asociación Encuentracuerdos, la Federación de Mujeres Progresistas, la Asociación de Mujeres Ciudad Tándem, el Colectivo de Jóvenas Feministas, la Asamblea de Mujeres Yerbabuena y Marianne. La mayoría de ellas, además, se han posicionado en favor de un Estado laico, y piden una regulación que despenalice y «no criminalice» la interrupción voluntaria del embarazo.
Reparto de aportaciones
Según lo acordado por el gobierno municipal de IU y PSOE, la asociación Ciudad Tándem recibirá dos subvenciones de 3.000 y 685,71 euros, respectivamente, que tendrán un doble finalidad: poner en marcha una oficina virtual y organizar conferencias, asistencia a foros y presentación del libros. Le sigue la Asociación de Mujeres Profesionales Encuentracuerdos, que obtiene 942,86 euros para celebrar el décimo aniversario de su constitución y la elaboración de publicidad.
De acuerdo con el decreto municipal, la Asamblea de Mujeres Yerbabuena percibirá 914 euros para organizar un coro de mujeres. La Federación de Mujeres Progresistas de Andalucía, por su parte, es subvencionada con 857,14 euros para desarrollar «funcionamiento y actividades habituales», según reza en la relación de ayudas concedidas por el departamento de Igualdad, que dirige la concejala de IU Marian Ruiz.
Encuadrada también en las tesis pro abortistas se halla la asociación Marianne, que ha logrado que el Ayuntamiento le subvencione con 1.000 euros su tercer concurso de fotografía.
Por último, la Junta de Gobierno Local ha dado el visto bueno para que el Colectivo de Jóvenas Feministas, que preside Lourdes Pastor, reciba 800 de los 1.000 euros que solicitaron para pagar gastos de desplazamiento, teléfono y material de oficina, según se especifica en la relación de colectivos subvencionados.
Por el contrario, el Ayuntamiento sólo ha concedido subvenciones a un colectivo contrario a la nueva regulación del aborto. Apenas 630 euros se embolsará la Asociación Cultural de Mujeres Terra Nostra para desarrollar un taller de igualdad de género. Este colectivo forma parte de la Plataforma Córdoba por el Derecho a la Vida.
A. R. V. CÓRDOBA
Martes , 10-11-09
Seis asociaciones que han hecho campaña en favor de la reforma de la Ley del Aborto, que promueve la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, recibirán financiación del Ayuntamiento para desarrollar sus actividades.
La Junta de Gobierno Local del Consistorio aprobó el pasado viernes el reparto de 22.273 euros entre más de una treintena de asociaciones de mujeres. De la citada cuantía, de la que está dotada la convocatoria de subvenciones de Igualdad, 8.200 euros, es decir, un 37 por ciento del presupuesto, ha ido a parar a colectivos que se han sumado a manifiestos en favor de una nueva regulación de la interrupción voluntaria del embarazo.
En el listado de las organizaciones subvencionadas están la Asociación Encuentracuerdos, la Federación de Mujeres Progresistas, la Asociación de Mujeres Ciudad Tándem, el Colectivo de Jóvenas Feministas, la Asamblea de Mujeres Yerbabuena y Marianne. La mayoría de ellas, además, se han posicionado en favor de un Estado laico, y piden una regulación que despenalice y «no criminalice» la interrupción voluntaria del embarazo.
Reparto de aportaciones
Según lo acordado por el gobierno municipal de IU y PSOE, la asociación Ciudad Tándem recibirá dos subvenciones de 3.000 y 685,71 euros, respectivamente, que tendrán un doble finalidad: poner en marcha una oficina virtual y organizar conferencias, asistencia a foros y presentación del libros. Le sigue la Asociación de Mujeres Profesionales Encuentracuerdos, que obtiene 942,86 euros para celebrar el décimo aniversario de su constitución y la elaboración de publicidad.
De acuerdo con el decreto municipal, la Asamblea de Mujeres Yerbabuena percibirá 914 euros para organizar un coro de mujeres. La Federación de Mujeres Progresistas de Andalucía, por su parte, es subvencionada con 857,14 euros para desarrollar «funcionamiento y actividades habituales», según reza en la relación de ayudas concedidas por el departamento de Igualdad, que dirige la concejala de IU Marian Ruiz.
Encuadrada también en las tesis pro abortistas se halla la asociación Marianne, que ha logrado que el Ayuntamiento le subvencione con 1.000 euros su tercer concurso de fotografía.
Por último, la Junta de Gobierno Local ha dado el visto bueno para que el Colectivo de Jóvenas Feministas, que preside Lourdes Pastor, reciba 800 de los 1.000 euros que solicitaron para pagar gastos de desplazamiento, teléfono y material de oficina, según se especifica en la relación de colectivos subvencionados.
Por el contrario, el Ayuntamiento sólo ha concedido subvenciones a un colectivo contrario a la nueva regulación del aborto. Apenas 630 euros se embolsará la Asociación Cultural de Mujeres Terra Nostra para desarrollar un taller de igualdad de género. Este colectivo forma parte de la Plataforma Córdoba por el Derecho a la Vida.
domingo, 25 de octubre de 2009
Rechazo social una ley inicua
Rechazo social a una ley inicua
Muchos somos los que estamos en contra de la actual ley del aborto, pero la reforma auspiciada por el Gobierno concita un rechazo social mucho mayor. Aquélla, aún siendo un coladero, contempla el aborto como un mal y lo despenaliza en tres determinados supuestos. Ésta, en cambio, eleva a la categoría de derecho la decisión de matar al niño dentro de las 14 primeras semanas de embarazo y no introduce ninguna condición para ponderar tal decisión. Basta que la mujer exprese su deseo de acabar con el fruto que lleva en las entrañas para que el Estado se aplique a ello con toda determinación.
Hay pocas palabras para calificar una ley semejante. Cada uno debe juzgarla en conciencia, pero una gran mayoría de ciudadanos la creemos inicua y aberrante, anclada en el subjetivismo más cruel y digna de ser contestada por todos los medios posibles.

Pocas veces nuestro país ha sido más letal para la especie humana. Cada año matamos más de 110000 de los nuestros. Si hay seres humanos indefensos, son, por esencia, éstos: los que mueren trizados bajo la aquiescencia del Estado en el vientre de sus madres, no sin que antes los ideólogos y los consentidores del abortismo ignoren su realidad más profunda: su indeclinable dignidad de seres humanos.
La magna manifestación del 17 de octubre en Madrid, y los millones de personas que en conciencia la secundamos, prueban que la sociedad está reaccionando ante el aborto, que hay una demanda imparable de leyes eficaces a favor de la mujer embarazada y que hay una fortísima determinación ciudadana para que la mayor lacra social de los siglos XX y XXI termine, como una mala fiebre, por desaparecer. No hay duda, venceremos.
Miguel Ángel Parra Rincón
Muchos somos los que estamos en contra de la actual ley del aborto, pero la reforma auspiciada por el Gobierno concita un rechazo social mucho mayor. Aquélla, aún siendo un coladero, contempla el aborto como un mal y lo despenaliza en tres determinados supuestos. Ésta, en cambio, eleva a la categoría de derecho la decisión de matar al niño dentro de las 14 primeras semanas de embarazo y no introduce ninguna condición para ponderar tal decisión. Basta que la mujer exprese su deseo de acabar con el fruto que lleva en las entrañas para que el Estado se aplique a ello con toda determinación.
Hay pocas palabras para calificar una ley semejante. Cada uno debe juzgarla en conciencia, pero una gran mayoría de ciudadanos la creemos inicua y aberrante, anclada en el subjetivismo más cruel y digna de ser contestada por todos los medios posibles.

Pocas veces nuestro país ha sido más letal para la especie humana. Cada año matamos más de 110000 de los nuestros. Si hay seres humanos indefensos, son, por esencia, éstos: los que mueren trizados bajo la aquiescencia del Estado en el vientre de sus madres, no sin que antes los ideólogos y los consentidores del abortismo ignoren su realidad más profunda: su indeclinable dignidad de seres humanos.
La magna manifestación del 17 de octubre en Madrid, y los millones de personas que en conciencia la secundamos, prueban que la sociedad está reaccionando ante el aborto, que hay una demanda imparable de leyes eficaces a favor de la mujer embarazada y que hay una fortísima determinación ciudadana para que la mayor lacra social de los siglos XX y XXI termine, como una mala fiebre, por desaparecer. No hay duda, venceremos.
Miguel Ángel Parra Rincón
miércoles, 14 de octubre de 2009
No hay nada más injusto que una ley injusta
Desde la Asociación Presencia Cristiana no remiten el siguiente comunicado.
NO HAY NADA MÁS INJUSTO QUE UNA LEY INJUSTA
Las leyes tienen como finalidad básica defender la justicia (suum cuique), evitar la “ley de la selva”, la ley del más fuerte, proteger y garantizar los derechos y los deberes de todos los ciudadanos y además deben ser el referente para las pautas de conducta: qué es lo lícito y legítimo, y qué es lo que contraviene el código ético en una sociedad civilizada.

La “ley del aborto” o “de plazos” es una auténtica aberración y repugna a la moral y a la conciencia. En vez de proteger el derecho más primario, el de la vida, del nasciturus, proclama a bombo y platillo (el lobby de los progres) la ampliación del derecho de la mujer a decidir libremente sobre la criatura que lleva en sus entrañas.
Abortos, asesinatos, crímenes de toda índole, hay todos los días, son colaterales a la condición lupina de la especie humana, pero es obligación y deber del legislador y de las gentes de bien procurar, por todos los medios disponibles, evitar que se produzcan o, al menos, reducir las estadísticas.
¿Creen nuestros legisladores y gobernantes que con esta “ley de plazos” se va a reducir el número de abortos? Cabe esperar todo lo contrario: desde el momento en que cale en nuestra juventud esta moral de la vida, sin más principios ni valores éticos que la propia conciencia y el albedrío particular de la futura mamá, el pronóstico de lo que se avecina a este res
pecto nos retrotrae a civilizaciones abominables y ya periclitadas.
Todas las personas de bien, todos los colectivos y asociaciones que compartimos ideales y prin
cipios sagrados, como el derecho a la vida del nasciturus, tenemos la obligación y el deber moral de rebelarnos ante esta injusticia. La Asociación Presencia Cristiana invita a participar en la manifestación por la vida que tendrá lugar en Madrid el 17 de octubre. Vuestra presencia y vuestro testimonio en este acto son muy necesarios.
Junta Ejecutiva
Asociación Presencia Cristiana
NO HAY NADA MÁS INJUSTO QUE UNA LEY INJUSTA
Las leyes tienen como finalidad básica defender la justicia (suum cuique), evitar la “ley de la selva”, la ley del más fuerte, proteger y garantizar los derechos y los deberes de todos los ciudadanos y además deben ser el referente para las pautas de conducta: qué es lo lícito y legítimo, y qué es lo que contraviene el código ético en una sociedad civilizada.

La “ley del aborto” o “de plazos” es una auténtica aberración y repugna a la moral y a la conciencia. En vez de proteger el derecho más primario, el de la vida, del nasciturus, proclama a bombo y platillo (el lobby de los progres) la ampliación del derecho de la mujer a decidir libremente sobre la criatura que lleva en sus entrañas.
Abortos, asesinatos, crímenes de toda índole, hay todos los días, son colaterales a la condición lupina de la especie humana, pero es obligación y deber del legislador y de las gentes de bien procurar, por todos los medios disponibles, evitar que se produzcan o, al menos, reducir las estadísticas.
¿Creen nuestros legisladores y gobernantes que con esta “ley de plazos” se va a reducir el número de abortos? Cabe esperar todo lo contrario: desde el momento en que cale en nuestra juventud esta moral de la vida, sin más principios ni valores éticos que la propia conciencia y el albedrío particular de la futura mamá, el pronóstico de lo que se avecina a este res
pecto nos retrotrae a civilizaciones abominables y ya periclitadas.Todas las personas de bien, todos los colectivos y asociaciones que compartimos ideales y prin
cipios sagrados, como el derecho a la vida del nasciturus, tenemos la obligación y el deber moral de rebelarnos ante esta injusticia. La Asociación Presencia Cristiana invita a participar en la manifestación por la vida que tendrá lugar en Madrid el 17 de octubre. Vuestra presencia y vuestro testimonio en este acto son muy necesarios.
Junta Ejecutiva
Asociación Presencia Cristiana
Etiquetas:
aborto,
justicia,
ley,
manifestación,
nasciturus
lunes, 12 de octubre de 2009
Momentos históricos
Hay momentos en la historia de la humanidad en los que la sociedad se enfrenta a dilemas morales importantes. El modo en que se enfrenta a estos asuntos hace que siglos después una sociedad sea recordada con honor o con desprecio.
Recordamos cómo durante la antigüedad la esclavitud era considerada como algo normal y necesaria para el correcto funcionamiento de la sociedad, para el progreso económico y para la construcción de grandes monumentos. Las personas de aquella época no h
icieron nada para defender el derecho a la libertar que hoy en día todos reconocemos y tenemos. Nos preguntamos: ¿cómo es posible que durante tantos años nadie hiciera nada para defender a los esclavos? ¿En qué pensaba esa sociedad?. ¿Acaso no veían la gran injusticia que se producía con sus vecinos delante de sus ojos? ... Y, por supuesto, estamos seguros de que nosotros, en una situación parecida, reaccionaríamos y nos enfrentaríamos a esa injusticia.
También bien la sociedad estadounidense tuvo que enfrentarse al dilema d
e la esclavitud. La industria del algodón tenía que seguir siendo rentable y para algunos sólo se trataba de negros, no de personas dignas de todo derecho. Hoy nos preguntamos ¿cómo es posible que durante tantos años nadie hiciera nada para defenderlos? ¿En qué pensaba esa sociedad? ¿Acaso no veían la gran injusticia que se producía con sus vecinos delante de sus ojos? ... Y por supuesto, estamos seguros de que nosotros, en una situación parecida, reaccionaríamos y nos enfrentaríamos a esa injusticia. En este caso, reconocemos con alegría que hubo una buena parte de la sociedad que consideró que la dignidad del ser humano está por encima de otros intereses y finalmente la esclavitud fue abolida.
Durante los años de mayor esplendor del imperio romano, en el Coliseo (y en muchos otros circos) había espectáculos que consistían en ver cómo varios gladiad
ores se mataban entre ellos. El derecho a la vida eliminado para poder tener una diversión. Era más importante el pasar un buen rato con ese espectáculo macabro que la vida de esas personas. Y nadie hacía nada por evitarlo. ¿Cómo es posible que durante tantos años nadie hiciera nada para defenderlos?. ¿En qué pensaba esa sociedad?. ¿Acaso no veían la gran injusticia que se producía con sus vecinos delante de sus ojos? ... Y por supuesto, estamos seguros de que nosotros, en una situación parecida, reaccionaríamos y nos enfrentaríamos a esa injusticia.
Más recientemente, en pleno siglo XX y en una sociedad avanzada y democrática como la alemana se procedió al asesinato a escala industrial de miles de personas por el simple hecho de ser judíos o polacos o no responder al ideal de raza que el régimen estableció para su país. El genocidio nazi es recordado como uno de los peores momentos de la historia de la humanidad. Durante varias décadas muchos alemanes han sentido vergüenza de sus padres o abuelos. ¿Cómo es posible que durante tantos años no hicieran nada para defenderlos?. ¿En qué pensaba esa sociedad? ¿Acaso no veían la gran injusticia que se producía con sus vecinos delante de sus ojos? ... Y por supuesto, estamos seguros de que nosotros, en una situación parecida, reaccionaríamos y nos enfrentaríamos a esa injusticia.

Pues bien, ahora somos nosotros. La sociedad española de principios del siglo XXI se enfrenta a un momento que la historia recordará durante siglos y nos toca decidir cómo queremos ser recordados. Porque es seguro que algún día harán esas mismas preguntas sobre nosotros: ¿cómo es posible que no defendieran EL DERECHO A LA VIDA, el más elemental de los derechos?. ¿En qué pensaba esa sociedad? ¿Tal vez sólo en olimpiadas y crisis económicas? ¿Acaso no veían la gran injusticia que se producía con sus vecinos, LOS NO NACIDOS Y LAS EMBARAZADAS, delante de sus ojos? ...
DESPIERTA: es el momento de reaccionar y de enfrentarte a esta injusticia. No te calles: habla con tus vecinos, familiares y compañeros de trabajo. Que todos sepan que tienes claro que el aborto es un asesinato. Si tienes alguna responsabilidad sobre adolescentes insiste en una sana educación afectivo-sexual tendente a evitar embarazos no deseados. Si puedes, ve el 17 de octubre a la manifestación de Madrid. Si estas afiliado a algún partido político (no importa cual) no te calles y haz saber al comité local que no piensas apoyar a los que apoyan este nuevo genocidio de no-nacidos. Si trabajas en el campo de la salud, procura evitar que se produzcan nuevos miles de abortos-asesinatos “del día después”. Si eres periodista y trabajas en algún medio de comunicación (no importa cual) escribe artículos dejando clara tu opinión sobre el aborto y el gran negocio de las clínicas abortistas. Si eres creyente y perteneces a alguna religión (no importa cual) reza y anima al rezo para que Dios nos ayude en esta difícil tarea. Si perteneces a alguna hermandad, ONG, o asociación de vecinos actúa sin miedo a perder subvenciones ¿no es más importante el derecho a la vida? Organiza conferencias o coloquios, pega carteles, haz una canción, escribe a las autoridades y a los periódicos, envía y reenvía correos, manifiéstate, reza, educa,...
¿Cómo quieres que la Historia te recuerde en este momento?
Recordamos cómo durante la antigüedad la esclavitud era considerada como algo normal y necesaria para el correcto funcionamiento de la sociedad, para el progreso económico y para la construcción de grandes monumentos. Las personas de aquella época no h
icieron nada para defender el derecho a la libertar que hoy en día todos reconocemos y tenemos. Nos preguntamos: ¿cómo es posible que durante tantos años nadie hiciera nada para defender a los esclavos? ¿En qué pensaba esa sociedad?. ¿Acaso no veían la gran injusticia que se producía con sus vecinos delante de sus ojos? ... Y, por supuesto, estamos seguros de que nosotros, en una situación parecida, reaccionaríamos y nos enfrentaríamos a esa injusticia.También bien la sociedad estadounidense tuvo que enfrentarse al dilema d
e la esclavitud. La industria del algodón tenía que seguir siendo rentable y para algunos sólo se trataba de negros, no de personas dignas de todo derecho. Hoy nos preguntamos ¿cómo es posible que durante tantos años nadie hiciera nada para defenderlos? ¿En qué pensaba esa sociedad? ¿Acaso no veían la gran injusticia que se producía con sus vecinos delante de sus ojos? ... Y por supuesto, estamos seguros de que nosotros, en una situación parecida, reaccionaríamos y nos enfrentaríamos a esa injusticia. En este caso, reconocemos con alegría que hubo una buena parte de la sociedad que consideró que la dignidad del ser humano está por encima de otros intereses y finalmente la esclavitud fue abolida.Durante los años de mayor esplendor del imperio romano, en el Coliseo (y en muchos otros circos) había espectáculos que consistían en ver cómo varios gladiad
ores se mataban entre ellos. El derecho a la vida eliminado para poder tener una diversión. Era más importante el pasar un buen rato con ese espectáculo macabro que la vida de esas personas. Y nadie hacía nada por evitarlo. ¿Cómo es posible que durante tantos años nadie hiciera nada para defenderlos?. ¿En qué pensaba esa sociedad?. ¿Acaso no veían la gran injusticia que se producía con sus vecinos delante de sus ojos? ... Y por supuesto, estamos seguros de que nosotros, en una situación parecida, reaccionaríamos y nos enfrentaríamos a esa injusticia.Más recientemente, en pleno siglo XX y en una sociedad avanzada y democrática como la alemana se procedió al asesinato a escala industrial de miles de personas por el simple hecho de ser judíos o polacos o no responder al ideal de raza que el régimen estableció para su país. El genocidio nazi es recordado como uno de los peores momentos de la historia de la humanidad. Durante varias décadas muchos alemanes han sentido vergüenza de sus padres o abuelos. ¿Cómo es posible que durante tantos años no hicieran nada para defenderlos?. ¿En qué pensaba esa sociedad? ¿Acaso no veían la gran injusticia que se producía con sus vecinos delante de sus ojos? ... Y por supuesto, estamos seguros de que nosotros, en una situación parecida, reaccionaríamos y nos enfrentaríamos a esa injusticia.

Pues bien, ahora somos nosotros. La sociedad española de principios del siglo XXI se enfrenta a un momento que la historia recordará durante siglos y nos toca decidir cómo queremos ser recordados. Porque es seguro que algún día harán esas mismas preguntas sobre nosotros: ¿cómo es posible que no defendieran EL DERECHO A LA VIDA, el más elemental de los derechos?. ¿En qué pensaba esa sociedad? ¿Tal vez sólo en olimpiadas y crisis económicas? ¿Acaso no veían la gran injusticia que se producía con sus vecinos, LOS NO NACIDOS Y LAS EMBARAZADAS, delante de sus ojos? ...
DESPIERTA: es el momento de reaccionar y de enfrentarte a esta injusticia. No te calles: habla con tus vecinos, familiares y compañeros de trabajo. Que todos sepan que tienes claro que el aborto es un asesinato. Si tienes alguna responsabilidad sobre adolescentes insiste en una sana educación afectivo-sexual tendente a evitar embarazos no deseados. Si puedes, ve el 17 de octubre a la manifestación de Madrid. Si estas afiliado a algún partido político (no importa cual) no te calles y haz saber al comité local que no piensas apoyar a los que apoyan este nuevo genocidio de no-nacidos. Si trabajas en el campo de la salud, procura evitar que se produzcan nuevos miles de abortos-asesinatos “del día después”. Si eres periodista y trabajas en algún medio de comunicación (no importa cual) escribe artículos dejando clara tu opinión sobre el aborto y el gran negocio de las clínicas abortistas. Si eres creyente y perteneces a alguna religión (no importa cual) reza y anima al rezo para que Dios nos ayude en esta difícil tarea. Si perteneces a alguna hermandad, ONG, o asociación de vecinos actúa sin miedo a perder subvenciones ¿no es más importante el derecho a la vida? Organiza conferencias o coloquios, pega carteles, haz una canción, escribe a las autoridades y a los periódicos, envía y reenvía correos, manifiéstate, reza, educa,...
¿Cómo quieres que la Historia te recuerde en este momento?
Miguel Ángel Sánchez
sábado, 10 de octubre de 2009
Corrupción en grado sumo
CORRUPCION EN GRADO SUMO
Estamos acostumbrados a las noticias que a diario nos proporcionan los medios de comunicación sobre casos de corrupción política. Sobre el llamado “caso Gúrtel” ya han corrido rios de tinta y los que correrán aún. Desde el poder se utiliza la corrupción política de la oposición como arma para destruirla,a la vez que se oculta o se minimiza la propia. Para ello se utilizan, sin ningún pudor, las instituciones del Estado, Fiscalía y policía, lo cual ya de por sí es políticamente indecente.
Pero la corrupción en grado sumo es pretender , por ley , reconocer como derecho lo que no es más que un crimen alevoso: asesinar a un ser humano indefenso e inocente en el claustro materno.
La potestad que quiere otorgar el Gobierno a la madre para terminar impunemente con la vida del hijo que lleva en su seno constituye la mayor forma de depravación moral, y si la sociedad no reacciona masivamente ante semejante atrocidad, demostraría que la conciencia se ha degradado hasta el extremo de convertir en derecho lo que no es más que un crimen abyecto
Antonio Ruiz-Cabello Sanz
Estamos acostumbrados a las noticias que a diario nos proporcionan los medios de comunicación sobre casos de corrupción política. Sobre el llamado “caso Gúrtel” ya han corrido rios de tinta y los que correrán aún. Desde el poder se utiliza la corrupción política de la oposición como arma para destruirla,a la vez que se oculta o se minimiza la propia. Para ello se utilizan, sin ningún pudor, las instituciones del Estado, Fiscalía y policía, lo cual ya de por sí es políticamente indecente.
Pero la corrupción en grado sumo es pretender , por ley , reconocer como derecho lo que no es más que un crimen alevoso: asesinar a un ser humano indefenso e inocente en el claustro materno.

La potestad que quiere otorgar el Gobierno a la madre para terminar impunemente con la vida del hijo que lleva en su seno constituye la mayor forma de depravación moral, y si la sociedad no reacciona masivamente ante semejante atrocidad, demostraría que la conciencia se ha degradado hasta el extremo de convertir en derecho lo que no es más que un crimen abyecto
Antonio Ruiz-Cabello Sanz
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